Explore "El clavo" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
El Juez es una ley que habla / y la ley un Juez mudo. / La ley debe ser como la muerte, / que no perdona a nadie. / Montesquieu
Gabriela -llamémosla, al fin, por su verdadero nombre- estaba sumamente pálida; pero también muy tranquila. Aquella calma, ¿era señal de su inocencia, o comprobaba la insensibilidad propia de los grandes criminales? ¿Confiaba la viuda de don Alfonso en la fuerza de su derecho, o en la debilidad de su Juez?