Explore "El escándalo" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Diego era más infortunado que yo… Si yo detestaba entonces mi nombre, él ignoraba completamente el suyo. Diego era expósito… , circunstancia que no supe hasta algunos meses después, que me la reveló él mismo. Pero, cuando le conocí, díjome que había nacido en la provincia de Santander, y que su apellido era también Diego. -¡Capricho de mis padres! -solía exclamar naturalísimamente. ¡Pusiéronme Diego en la pila para que me llamase Diego Diego. ¡Y el desgraciado se reía!
Pero aquí debo hacerle a usted otra advertencia a fin de ahorrarle cavilaciones inútiles. No imagine ni por un instante que esto de ser expósito Diego haya de tener al cabo relación alguna, material o dramática, con la presente historia, dando lugar a reconocimientos, complicaciones y peripecias teatrales… No; no se distraiga usted pensando en si el infeliz resultará luego pariente mío o de cualquier otro de los personajes que ya he mencionado o que después mencione… ¡Ay! Mi pobre amigo ha sido siempre, y es, y morirá siendo, sin duda alguna, un expósito en prosa; quiero decir, un expósito sin esperanza ni posibilidad de llegar a conocer el nombre de sus padres… ; y si yo he traído a cuento su triste condición, sólo ha sido como dato moral necesario para la mejor inteligencia de su carácter y de sus acciones.