Explore "El final de Norma" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando Serafín comenzó a despertar, no pudo darse cuenta del tiempo que había dormido, ni de dónde se durmió, ni del lugar en que se hallaba.
Volvió, pues, a cerrar los ojos, y, sumergido en el delicioso duermevela que sucede a un profundo letargo, soñó que la tierra tremía dulcemente, o, por mejor decir, se mecía lánguida en el espacio, y que su mágica ondulación le producía un delicioso mareo.