Explore "Los seis velos" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
(Sigue Rafael.) -Yo había presenciado, oculto detrás de una cortina, la escena que acabo de pintarte.
No pudiendo creer que Matilde, mi adorada de toda la vida, hubiese descendido tanto en la escala de la degradación, habíame hecho conducir a aquella infame casa, en uno de cuyos balcones me parecía haberla visto servir de muestra y señuelo a los transeúntes.