Explore "Epitalamio" by Ramón del Valle-Inclán on Textopian. Read with annotations and highlights.
-¡Oh, siempre aparece en ti el poeta, gran señor!
Y Augusta, verdaderamente encantada, volvió a leer la dedicatoria, un tanto dorevillesca, que el príncipe Attilio Bonaparte acababa de escribir para ella en la última página de los Salmos Paganos -¡aquellos versos de amor y voluptuosidad que primero habían sido salmos de besos en los labios de la gentil amiga!