Explore "La corte de los milagros" by Ramón del Valle-Inclán on Textopian. Read with annotations and highlights.
Comenzó la juerga. Las niñas batían palmas con estruendo, y el chaval entraba y salía toreando los repelones de Luisa la Malagueña: La daifa, harta de aquel juego, saltó sobre la mesa, y, haciendo cachizas, comenzó a cimbrearse con un taconeo:
-¡Ole!