Explore "El capitán veneno" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
¡Mire usted, señora! ¡Mire qué hermosa va!-exclamó la gallega, batiendo palmas y contemplando desde la reja a nuestra heroína.
Pero, ¡ay!, en aquel mismo instante sonó un tiro muy próximo; y como la pobre viuda, que también se había acercado a la ventana, viera a su hija detenerse y tentarse la ropa, lanzó un grito desgarrador, y cayó de rodillas, casi privada de sentido.