El capitán veneno by Pedro Antonio de Alarcón

Explore "El capitán veneno" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.

El tan celebrado y jubiloso día en que se levantó el Capitán Veneno había de tener un fin asaz lúgubre y lamentable, cosa muy frecuente en la humana vida, según que más atrás, y por razones inversas a las de ahora, dijimos filosóficamente.

Estaba anocheciendo: el médico y el Marqués acababan de retirarse, y Angustias y Rosa habían salido también, por consejo de la muy complacida guipuzcoana, a rezar una Salve a la Virgen del Buen Suceso, que aún tenía entonces su iglesia en la Puerta del Sol, cuando el Capitán, a quien ya habían acostado de nuevo, oyó sonar la campanilla de la calle; y que Dª. Teresa abría el ventanillo y preguntaba: "¿Quién es?" y que luego decía, abriendo la puerta: "¿Cómo había yo de figurarme que viniese usted a estas horas? ¡Pase usted por aquí!"; y que una voz de hombre exclamaba, alejándose hacia las habitaciones interiores: "Siento mucho, señora."

Reading navigation