Explore "Epìsodios de Nochebuena" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Estos versos, de un lindo sainete de don Ramón de la Cruz, expresan gráficamente, aunque sólo sea en proyecto, las puras alegrías que disfrutan los clásicos manolos y chisperos de Madrid durante la noche llamada buena. Yo creo verlos (y todavía se les puede ver, sin embargo de lo mucho que han variado las costumbres) regresar a la Plaza Mayor, seguidos de un gallego, que lleva al hombro la espuerta de provisiones (menos el vino, que lo oculta la manola debajo del pañolón), y tomar el camino de su casa (calle de Embajadores), cuando las sombras nocturnas principian a caer sobre la alborozada capital de la Monarquía.
Pues añadid el encanto de los hijos, que también van cargados de viandas, y que se proponen comer esta noche por todo el año, a cuyo fin empiezan a roer, desde la calle, cuanto se puede pasar sin aliño ni condimento y hasta lo que no se puede (que tales milagros hacen la voracidad y la prohibición reunidas); añadid los tremendos instrumentos de que se han provisto: zambombas, rabeles y tambores, con ayuda de los cuales se prometen romper la cabeza a su familia y a toda la vecindad, y comprenderéis el santo júbilo de esa escena, cien mil veces repetida hoy en las inmediaciones de los mercados.