Explore "Moros y Cristianos" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Una tarde regresó de su faena el tío Hormiga muy preocupado y caviloso y más temprano que de costumbre.
Su mujer aguardó a que despachase a los mozos de labor para preguntarle qué tenía, y él respondió enseñándole un tubo de plomo con tapadera, por el estilo del cañuto de un licenciado del ejército; sacó de allí y desarrolló cuidadosamente un amarillento pergamino escrito en caracteres muy enrevesados, y dijo con imponente seriedad: