Explore "Martín Rivas" by Alberto Blest Gana on Textopian. Read with annotations and highlights.
Doña Bernarda esperó el día siguiente para hablar a Edelmira de las pretensiones de Ricardo Castaños a su mano. Impresionada con la conversación que acababa de tener con Amador y segura de su autoridad con respecto a su familia, no se dio prisa en hablar a una de sus hijas sobre matrimonio cuando tenía que pensar en vengarse del agravio hecho a la otra. Dejó, pues, para el día siguiente el asunto de Ricardo Castaños, y se entregó a reflexionar en los medios de castigar a Rafael San Luis.
Satisfactorio fue, probablemente, el resultado de sus reflexiones, porque al levantarse doña Bernarda parecía más tranquila que en los días anteriores, y su voz, al llamar a Edelmira, perdía la aspereza conque trataba a los de su casa desde su visita a la de don Dámaso Encina.