Explore "Martín Rivas" by Alberto Blest Gana on Textopian. Read with annotations and highlights.
No era don Dámaso Encina capaz de tomar determinación alguna en asunto de trascendencia por consejos de su propio dictamen; de manera que, al llegar a su casa, llamó a su mujer y a Leonor para consultarles sobre la marcha que convendría adoptar en trance tan difícil y delicado.
Al oír la relación del caso, doña Engracia estuvo en peligro de accidentarse. Su orgullo aristocrático le arrancó una exclamación que pintaba la rabia y la sorpresa que en oleadas de fuego envió la sangre a sus mejillas.