Explore "Un día de campo" by Alberto Blest Gana on Textopian. Read with annotations and highlights.
A la noche siguiente de esta conversación, los dos hermanos, la madre y Emilio se hallaban en la pieza que servía de comedor. Doña Manuela tomaba mate sentada en un rincón del cuarto, mientras que Pablo y Emilio conversaban a su lado. Antonio se paseaba fumando, sin tomar parte en la conversación. En aquellos momentos había algo de solemne y sombrío en el cuadro que formaban estas cuatro personas. La escasa luz que alumbraba la estancia dejaba caer sus pálidos rayos sobre el rostro melancólico de la señora y parecía eclipsarse ante el fuego de las miradas que, al dar vuelta en sus paseos, lanzaba Antonio sobre su hermano y su primo. La conversación, además, era fría y trabajosa, como la de personas que hablan preocupadas de ideas distintas a las que van emitiendo con distracción.
Así llegaron hasta las diez de la noche, hora en que doña Manuela se retiró a su cuarto, y Emilio hizo serías a Pablo de retirarse también. Este salió dejando a su primo solo con Antonio, que había tomado un asiento a distancia.