Explore "El gran pecado: la marquesa de tardiente" by Antonio de Hoyos y Vinent on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pero ¿no será que no queramos que / haya una hipocresía inconsciente / que evite que veamos dentro de nosotros mismos? / MAETERLINCK
Como no había ningún auto ni coche a la puerta del Casino, y tomando el atajo, aquel encantador sendero lleno de luna y perfumado de naranjos en flor, apenas eran necesarios cinco minutos para ganar la villa. Candelaria y Fritz decidieron recorrer camino a pie.