Explore "La bohemia londinense" by Antonio de Hoyos y Vinent on Textopian. Read with annotations and highlights.
-¡Enchulao, lo que se llama enchulao! -aseguró el condesito, que presumía de chulo en el aquel del léxico, aunque, en honor de la verdad, armaba unos galimatías fantásticos, en que mezclaba palabras inglesas, americanas, latinas y hasta rusas, con términos del argot cosmopolita y del más rotundo madrileño, de una manera arbitraria, que resultaba de. novela un poco pasada de moda.
Julio protestó, dubitativo, con su habitual énfasis, un poquillo pedante y desafiador, generador de una impresión de gran fe en sí mismo, que, sin embargo, atenuada por su juventud, resultaba simpática: