Explore "Los héroes de la visera" by Antonio de Hoyos y Vinent on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por primera vez, después de muchos días, la sensación de vacío, aquella rara sensación de columpiarse sobre un abismo, desapareció. Por primera vez también sintió, al intentar un cambio de postura, tan intensa punzada de dolor, que por un momento temió volver a hundirse en las sombras de la opresora noche en que viviera tantas horas de angustia. Y, sin embargo, volvió a ensayar el cambio de posición para experimentar la acre voluptuosidad de aquel dolor, porque era la voluptuosidad de vivir después de muchas horas de agonizar.
Tras unos momentos en que reconcentró su pensamiento para evocar los pasados lances, fue recordando la tarde triunfal y la espantosa cogida. Desde el momento en que por segunda vez caía en las astas del toro hasta aquel en que despertaba a la realidad, había un inmenso abismo que no sabía cómo llenar. Entreabrió los ojos, y al través de la neblina de su debilidad y de la reinante semipenumbra que el sol, colándose por las cerradas persianas y las caídas cortinas se empeñaba en destruir, trató de orientarse.