Explore "La guerra civil" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mi madre y yo nos separamos un poco del campo de batalla asustados y no sin haber experimentado algún daño. Únicamente esperábamos que Martina y Prudencio, que tenían más influencia que nosotros sobre los contendientes, y continuaban esforzándose por apaciguarlos, consiguieran poner término a la lucha; pero pronto se desvanecieron nuestras esperanzas cuando vimos a Prudencio vacilar de un garrotazo que le alcanzaron y los de un bando, y caer de otro con que le secundaron los del bando contrario.
Ya sólo Martina continuaba haciendo heroicos esfuerzos por restablecer la paz, pero no tardamos en verla también caer, si no de un garrotazo, de un empellón involuntario, y dar con la cabeza en los maderos tan terrible golpe que perdió el sentido, sin que en su ceguedad lo notasen los contendientes.