Explore "El rico y el pobre" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
Sin duda porque la costumbre hace ley, Perico despertó poco después de amanecer, y dejó como con pesar la rica cama en que había dormido como un bienaventurado. Antes de vestirse abrió las maderas del balcón de la habitación, que daba frente a la ventana de su guardilla, y apenas se acercó a los cristales, vio a su mujer, que estaba a la ventana llorando a lágrima viva.
No sé qué revolución silenciosa y santa, y, por tanto, nada parecida a las revoluciones políticas, que siempre son vocingleras y pecaminosas, estalló de repente en su interior.