Explore "El pecado natural" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
Dos días después el venerable párroco de Valpacífico entraba en casa de sus sobrinos de Madrid, con el alma en un hilo, con motivo de la noticia de que a la salvación del alma de sus sobrinos, y aun a la del alma de sus sobrinitos, interesaba su venida.
Le he llamado venerable, y aun me parece que le he llamado poco. Veneración profunda y hasta reverente cariño inspiraba su persona, pero el candor de su alma inspiraba admiración.