Explore "La yesca" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pero volvamos al pobre Juan Lanas, y le llamo pobre, porque, aunque recorrió todo Valboscoso buscando jornal de casa en casa, no encontró quien se le diera.
Volvíase ya, lleno de desconsuelo, a Valpelado, cuando a la salida del pueblo vio un almacén de yesca y le ocurrió comprar media arrobita de ella para revenderla en su pueblo, dos cuartos a éste, uno al otro, un ochavo al de más allá, a ver si se ganaba siquiera un par de pesetas.