Explore "La fuerza de voluntad" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Pero señor, se decía Geringa, ¿no es una tontería que un hombre como yo crea que otro hombre, sólo con la fuerza de su voluntad, pueda hacer lo que le dé la gana? Pero la verdad es que Josepin lo hace, y eso no me lo ha contado nadie, que lo vi yo en el Suceso por mis propios ojos.
En estas cavilaciones pasó algunos días, y como se decidiese a hacerse nueva levita y no quisiese dar su brazo a torcer al sastre, encargó a éste que se la hiciese bien anchita para poderse poner ropa debajo así que viniese el frío, que en Soba viene temprano y se va tarde, según lo canos que yo veía casi siempre desde mis templadas Encartaciones los montes sobanos.