Explore "¡Ya!" by Charles Pierre Baudelaire on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cien veces había brotado ya el Sol radiante o contristado de la cuba inmensa del mar, cuyos bordes apenas se dejan ver; cien veces se había vuelto a sumergir, centelleante o lúgubre, en su inmenso baño vespertino. Desde muchos días atrás podíamos contemplar el otro lado del firmamento y descifrar el alfabeto celeste de los antípodas. Y cada uno de los pasajeros gemía y gruñía. Hubiérase dicho que la profundidad de la tierra lo exasperaba el sufrimiento. "¿Cuándo -decían- acabaremos de dormir un sueño sacudido por las olas, turbado por un viento que ronca más alto que nosotros?"
Había quien pensaba en su hogar, quien echaba de menos a su mujer infiel y basta y a su prole chillona. Tan enloquecidos estaban todos por la imagen de la tierra ausente, que, a mi parecer, hubieran comido hierba con más entusiasmo que los animales.