Explore "Aves sin nido" by Clorinda Matto de Turner on Textopian. Read with annotations and highlights.
Manuel, después de la despedida de su madre, se fue a su cuarto, y engolfado en pensamientos esperó, desvelado, la llegada del nuevo día.
A hora competente tomó su sombrero y se dirigió a la casa de don Fernando. Entró en la sala de recibo, donde encontró a Margarita sola, leyendo en un cuaderno con láminas iluminadas los cuentos de «Juan el Pulgarcito». Al verla, se dijo Manuel con alegría: