Explore "Aves sin nido" by Clorinda Matto de Turner on Textopian. Read with annotations and highlights.
Teodora, en la plenitud de su vida, como ya la hemos descrito al llegar a su pueblo, lucía una cabellera tan abundante y larga, que a tenerla destrenzada habríale cubierto las espaldas como una ancha manta de vapor ondulado. El conjunto de su persona era tan simpático y atrayente, con esa expresión dulce que enamora, que al verla don Fernando formuló en su pensamiento una especie de disculpa al subprefecto. Invitó asiento a las recién llegadas, y llamó desde la puerta:
-¿Lucía, Lucía? -arrojando afuera el pucho del cigarro que fumaba.