Explore "Aves sin nido" by Clorinda Matto de Turner on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando Marcela volvió a su choza llevando un mundo de esperanzas en el corazón, ya sus hijas estaban despiertas, y la menorcita lloraba desconsolada al encontrarse sin su madre. Fueron suficientes algunos halagos de esta y un puñado de mote para calmar a esta inocente predestinada que, nacida entre los harapos de la choza, lloraba, no obstante, las mismas lágrimas saladas y cristalinas que vierten los hijos de los reyes.
Marcela tomó con afán los tacarpus donde se coloca el telar portátil que, ayudada por su hija mayor, armó en el centro de la habitación, dejando preparados los hilos del fondo y la trama, para continuar el tejido de un bonito poncho listado con todos los colores que usan los indios, mediante la combinación del palo-brasil, la cochinilla, el achiote y las flores del quico.