Explore "Aves sin nido" by Clorinda Matto de Turner on Textopian. Read with annotations and highlights.
La entrada de Marcela, conducida en una camilla de palos, herida, viuda y seguida de dos huérfanas, a la misma casa de donde el día anterior salió contenta y feliz impresionó tan vivamente a Lucía, que se hallaba sola en aquellos momentos, que no pudo contener sus lágrimas y se fue llorando hacia Marcela.
Hizo colocar la camilla en una vivienda aseada; tomó entre los brazos a Rosalía, acarició a Margarita y llamó a entrambas, diciéndoles: