Explore "El Escudo de Armas" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
No le había sorprendido la conducta de Charles. Era un criminal habitual, y esto lo explicaba todo. No hay nada romántico en ninguna clase de criminal, porque, por lo general, el hombre que va a la cárcel reiteradamente por el mismo delito, o una variación de él, no puede ser tratado como cualquier otro miembro de la sociedad. Forma parte de los productos residuarios del mundo, de los detritos que se acumulan con la escoba al borde de las aceras en montones regulares. No conoce la gratitud ni la lealtad.
Charles era fiel a este tipo. Lorney no tenía motivos para saberlo, y podría escandalizarse, porque, según propia confesión, era un sentimental, y a veces se recreaba con el pensamiento de que había sacado a aquel presidiario del abismo del mal, proporcionándole el confort que se le había negado en sus tiempos de réprobo.