Explore "El hombre del Hotel Carlton" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Registró minuciosamente los bolsillos. En uno de ellos había un par de guantes sucios; en otro, una caja de cigarrillos casi vacía y una caja de fósforos de madera. El bolsillo interior le proporcionó una pista más importante: encontró un papel doblado y una carterita. Desdobló el papel, y silbó. Era una página arrancada de su cuaderno de notas, la página en que había copiado la inscripción de la pitillera de oro de Lew Daney.
De modo que el ladrón era el hombre que había entrado en su habitación la noche anterior y registrado sus equipajes en busca de algo, y lo que este algo era lo sabía ahora: era la pitillera.