Explore "El misterio de la vela doblada" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un hombre estaba sentado en el patio inmaculado, ante la puerta de la casa del gobernador del penal de Dartmoor. Llevaba la horrible librea de ignominia que es el uniforme de presidiario. Tenía el pelo cortado al rape, y una barba de dos días rodeándole la cara, de expresión extraviada. En pie, con las manos a la espalda, esperaba el momento en que sus superiores le ordenasen el comienzo de su trabajo.
Juan Lexman -número 43, A.O.- alzó la mirada hacia el cielo azul que tantas veces había contemplado desde el patio de ejercicios, preguntándose qué le traería el día. Un día para él era el comienzo y el fin de una eternidad. No osaba pensar en los largos y horribles años que le esperaban. No se atrevió a pensar en la mujer que había dejado y que estaría sufriendo una agonía espantosa. Juan Lexman había desaparecido del mundo, el mundo que amaba y el mundo que le conocía, y que era para él todo en la vida. Todo había sido aplastado y borrado dentro de aquellos muros graníticos, y su amplio horizonte se había reducido al áspero marjal con sus tormos amenazadores.