Explore "El misterio de la vela doblada" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por lo general, no es febrero un mes de nieblas, sino mas bien de vendavales, heladas y nevadas; pero la noche del 17 de febrero fue tranquila y nublada. No era aquella típica niebla de Londres, tan temida por el forastero, sino uno de esos bancos de niebla que circulan por las calles, tan pronto envolviendo a los objetos próximos y haciéndolos invisibles, como disolviéndose hasta quedar reducidos a finísimos y diáfanos filamentos de gris pálido.
Sir Guillermo Bartholomew tenía una casa en Portman Place, que es una vía formada por solemnes edificios de feo aspecto exterior, pero notablemente confortables por dentro. Poco antes de las once de aquella noche del 17 de febrero, un taxi se detuvo en la unión de la calle Sussex y Portman Place, y de él bajó una muchacha. La niebla en aquel momento era inusitadamente espesa, y la joven vaciló un momento antes de dejar el abrigo que le proporcionaba el coche.