Explore "El rostro de la noche" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
La joven se había pasado aquel día buscando trabajo, y obtuvo mejor resultado que cuando era la princesa mendiga y acababa de salir de la cárcel con un vestido destrozado. No había hablado de sus planes a Dick Shannon, pues deseaba no molestarle. Además, como el sentimiento de independencia es innato en todas las mujeres, y cuanto más interés se tomen por un hombre tanto más les repugna el que éste les ayude, Andrey Bedford prefería arreglárselas sola.
Su ocupación actual era algo irónica. Antiguamente, cuando estaba en la granja Meak, mandó un artículo a un semanario que llevaba el pomposo título de «El Aficionado al Campo y a la Avicultura». Andrey y el editor se escribieron durante bastante tiempo acerca del tratamiento de las gallinas enfermas, y entonces se le ocurrió que El Aficionado al Campo y a la Avicultura tenía que tener colaboradores. Escribió al editor, éste la citó en su oficina y la ofreció un puesto en la redacción.