Explore "El rostro de la noche" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mr. Slick tenía la costumbre de hacer sus visitas por la tarde. Era porque acostumbraba levantarse a las doce.
La policía le conocía como un experto ladrón de hoteles; pero él tenía más ocupaciones. Sin enterarse de lo que habían chocado sus guantes amarillos, Slick Smíth se dirigió a Edgware Road, y volviendo hacia el Norte, fue por Maida Vale. En aquella calle había muchos hoteles, tan caros que sólo un opulento capitalista podría oír el precio sin desmayarse. Había otros en los que vivían los que se pasan la vida trabajando; pero éstos no interesaban a Slick Smith.