Explore "El rostro de la noche" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Había momentos en que Andrey recordaba con nostalgia los días de la granja, con sus polluelos y la empecatada señora Graffitt. La cría de gallinas, a pesar de su escaso provecho, tenía más atractivos que los que ofrecía el viejo que vivía y operaba en el siniestro ambiente del 551 de Portman Square.
Hacía dos días que no había visto a Dick Shannon, y estaba injustificadamente quejosa de él, aunque la había dado el número de su teléfono y sabía muy bien que a una llamada suya le tendría a su lado inmediatamente. Una o dos veces estuvo a punto de llamarle; pero al descolgar el receptor vaciló y volvió a colgarlo.