Explore "El secreto del alfiler" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Jesse Trasmere estaba sentado al final de una larga mesa, vacía excepto donde él tenía su cubierto, y saboreaba lentamente una exigua chuleta.
La habitación no aparentaba gran lujo; tampoco demostraba el gusto artístico de su dueño, ni la anterior estancia de éste en la China. No colgaban cuadros de las paredes. Los muebles, viejos y desvencijados, los había comprado de segunda mano, y en la operación había hecho un buen negocio del que siempre se vanagloriaba. Tampoco tenía libros. A Jesse Trasmere no le gustaba leer ni siquiera los periódicos.