Explore "El secreto del alfiler" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
Wellington Brown se levantó una mañana encontrándose en gran forma. Normalmente tenía el cerebro embotado y los labios resecos, sin más deseo que el de satisfacer el ansia de opio, que durante toda su vida le había empobrecido, anulándole física y moralmente. Pero en aquella ocasión abrió los ojos, echó una mirada a su alrededor y lanzó una exclamación de disgusto. Conocía tan bien el carácter y la índole de los ataques que solía sufrir, que se dio cuenta de que aquél había terminado ya.
Se sentó en la cama, se pasó la mano por la barba y aspiró con fuerzas el aire que entraba por la ventana abierta. Al ponerse de pie notó la debilidad de sus piernas y rió estúpidamente. Yo Ling Fo en persona entró con un vaso de agua, una botella de whisky a medio llenar y la inevitable pipa.