Explore "El secreto del alfiler" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
El cerebro de Tab ya había vuelto a su normal funcionamiento y examinaba fríamente su posición.
Rex Lander estaba loco. loco tan sólo hasta cierto punto, con la locura de una vanidad excesiva. Su orgullo le había inspirado dejar en la cámara mortuoria la osada declaración, que había de conducirle al patíbulo en cuanto se descubriese. Su vanidad y amor propio le habían impulsado a ejecutar aquel acto reprobable y también le había hecho buscar entre los papeles de Tab las inexistentes cartas amorosas de Ursula, moviéndole a mutilar los retratos del hombre que había sabido ganar su corazón.