Explore "La pista de la llave de plata" by Edgar Wallace on Textopian. Read with annotations and highlights.
La fiesta a que estaba invitada Mary Lane era muy aburrida. Era una de las diez personas jóvenes reunidas, y los jóvenes pueden ser muy aburridos. Tres de las muchachas tenían un alegre secreto, y durante la comida hacían a él oscuras alusiones, que solamente ellas entendían. Los muchachos eran vacuos y tontos, como casi todos los de su clase. Se alegró de poder marcharse, con la excusa de una matinée.
Mary vivía en una hilera de casas del Marylebone Road. Tres pequeñas habitaciones y una cocinita constituían su hogar. Pocas veces recibía visitas, y muy rara vez de hombres, y nunca, por ninguna circunstancia, invitaba a un huésped a tan altas horas de la noche. Se quedó asombrada cuando el encargado del ascensor le dijo: