Explore "Brenda" by Eduardo Acevedo Díaz on Textopian. Read with annotations and highlights.
En la tarde del día siguiente, Zelmar entraba al gabinete de estudio de Henares, a quien no había visto desde aquel día en que ocurriera el lance, tema obligado de todas las conversaciones. Como era natural, la de los dos jóvenes versó sobre el hecho. Zelmar se hallaba de vena, y el comentario fue detenido.
-Debí empezar por pedirte mil disculpas -dijo Raúl, abriendo un paréntesis al diálogo. Conozco que expuse tu vida, y contrarié acaso…