Explore "Grito de gloria" by Eduardo Acevedo Díaz on Textopian. Read with annotations and highlights.
Avanzaba la tarde llena de celajes, destemplada, presagiando noche de hielo. El sol descendía, y ya sobre el horizonte sus rayos mortecinos abriéndose paso entre festones de un matiz de perlas, teñían los cirrus de la opuesta zona de un rosa vivo, tan puro e intenso, que éstos semejaban alas de enormes flamencos surcando de través los aires en apiñada batida. Una especie de bruma sutil extensa y colorante, que no era más que menudo polvo difundido en la atmósfera a lo largo de la carretera, denunciaba, desde lejos a los vecinos inquietos la marcha de una gruesa columna de caballería,
En realidad venía hacia Guadalupe gran tropel de escuadrones a bandera desplegada. Oíanse a intervalos toques cortos de clarín.