Explore "Ismael" by Eduardo Acevedo Díaz on Textopian. Read with annotations and highlights.
Llegó, por fin, tranquilo y radiante.
En sus primeras horas, el comandante en jefe español que, como Artigas, había intentado algunos movimientos para «batir en detalle», tomó la ofensiva resueltamente; y dejando en las Piedras una gran guardia con un cañón cargado a metralla, dirigiose con cerca de mil hombres de las tres armas y cuatro piezas, al encuentro de Artigas, quién a su vez venía ya en marcha con ánimo de no ceder un palmo de terreno a su infantería veterana.