Explore "Ismael" by Eduardo Acevedo Díaz on Textopian. Read with annotations and highlights.
El padre guardián recogiose de nuevo en sí mismo, pálido y caviloso. Con los párpados caídos y la mano en los labios, deslizó a poco estas palabras, por entre sus dedos:
-Nadie sabe el porvenir… Por lo que a nosotros ocurre, me persuado que no es fácil a los que nos sucedan, escribir con entera rectitud sobre lo pasado.