Explore "Ismael" by Eduardo Acevedo Díaz on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aquel día, penúltimo de Febrero, era de jolgorio en la estancia de Capilla Nueva. Se paraba rodeo para «aparte» de reses, y con ese motivo habíanse reunido en el campo más de sesenta hombres bien montados, tan dispuestos a contribuir sin interés pecuniario a la faena, como a participar del suculento festín al raso con que brindaba a la riunión el bizarro capataz Pedro José Viera.
Tres novillos con más grasa que músculo, en cuya piel podía pasarse la uña, sin tropezarse en el hueso, buenos rimeros de pasteles o tortas que se freían en grande olla de tres pies en el centro de la cocina, y mate cimarrón en cinco o seis calabazas que iban y venían con sus bombillas de lata, constituían con un regular número de botas de «caña» los manjares y brebajes del banquete campestre.