Explore "La Bolsa de Huesos" by Eduardo Ladislao Holmberg on Textopian. Read with annotations and highlights.
Regresaba de un viaje largo y penoso, y en la confusion del primer momento, los abrazos de la familia, las atenciones del equipaje y el estallido de felicidad al encontrarme de pronto en el hogar, sentí renacer muchas alegrias que me vedara la contemplacion de las llanuras y montañas, los bosques y los ríos de mi tierra, tan rica y tan hermosa, pero tan absorbente y dominatriz por el influjo de esa misma belleza y que me habría transformado ya en una especie de vagabundo como un beduino, si no hubiera sido por los imanes del corazon y el vértigoavaasallador de una ciudad en la que se respira una atmósfera intelectual y necesaria.
Al rumor de los torrentes, reemplazaba el tumulto de los grandes centros urbanos; al aroma de los bosques, el humo de 40 000 cocinas; al poncho el sobretodo; á la montaña de cima nevada el frontispicio corintio; al asador la parrilla, al cuchillo de monte el cubierto, y al rebenque la lapicera.