Explore "A Un Poeta" by Rubén Darío on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nada más triste que un titán que llora, / Hombre-montaña encadenado a un lirio, / Que gime fuerte, que pujante implora: / Víctima propia en su fatal martirio.
Hércules loco que a los pies de Onfalia / La clava deja y el luchar rehusa, / Héroe que calza femenil sandalia, / Vate que olvida a la vibrante musa.
¡Quién desquijara los robustos leones, / Hilando esclavo con la débil rueca; / Sin labor, sin empuje, sin acciones; / Puños de fierro y áspera muñeca!
No es tal poeta para hollar alfombras / Por donde triunfan femeniles danzas: / Que vibre rayos para herir las sombras, / Que escriba versos que parezcan lanzas.
Relampagueando la soberbia estrofa, / Su surco deje de esplendente lumbre, / Y el pantano de escándalo y de mofa / Que no lo vea el águila en su cumbre.
Bravo soldado con su casco de oro / Lance el dardo que quema y que desgarra, / Que embiste rudo como embiste el toro, / Que clave firme, como el león, la garra.
Cante valiente y al cantar trabaje; / Que ofrezca robles si se juzga monte; / Que su idea, en el mal rompa y desgaje / Como en la selva virgen el bisonte.
Que lo que diga la inspirada boca / Suene en el pueblo con palabra extraña; / Ruido de oleaje al azotar la roca, / Voz de caverna y soplo de montaña.
Deje Sansón de Dalila el regazo: / Dalila engaña y corta los cabellos. / No pierda el fuerte el rayo de su brazo / Por ser esclavo de unos ojos bellos.