Explore "Sin rumbo" by Eugenio Cambaceres on Textopian. Read with annotations and highlights.
Se empeñaba en desafiar a Gorrini:
-Pues señor, esto si que está gracioso, le soplas un par de bravos cuernos y, como si no le bastara al infeliz, ¡pretendes ahora agujerearle el cuero! -dijo uno de los de la rueda, el conocido más viejo y más íntimo de Andrés, una antigua camaradería de colegio. Háganme vds. el favor -continuó dirigiéndose a los otros, afectando tomarlo a risa y a juguete-, bonito papel iba a hacer su excelencia, lucido iba a quedar saliendo a romper lanzas en descomunal combate, ¡nada menos que con todo un señor primodonno!. No te faltaba otra cosa para acabar de acreditarte ante el respetable público. Hombre, hombre, si eso ni decente es, ni serio, ni racional siquiera.