Explore "Cartas a un amigo" by Esteban Echeverría on Textopian. Read with annotations and highlights.
La casa que habito está situada en uno de los sitios más hermosos de esta Ciudad. Las ventanas de mi aposento miran a la alameda, y el Plata extiende ante mis ojos sus ondas turbulentas y majestuosas. Hoy al toque de diana me levanté, abrí una de las ventanas y me senté a respirar el aura fresca y aromática del Oriente. ¡Qué espectáculo! El cielo estaba sereno; el sol rielaba el horizonte diáfano con sus cárdenos rayos, las aguas del padre de los ríos se hallaban en una perfecta calma: todo era silencioso, y sólo se oía el suave choque de las olas que besaban las peñas en cadencia y armonía. Un dulce sueño de ilusiones se amparó de mi imaginación, no me sentía a mí mismo; mas de repente, hirió mis oídos un sordísono murmullo; desperté; tendí la vista y vi que era el ruido que hacían los habitantes esparcidos por la alameda. El astro del día flameaba ya en el firmamento y se miraba con placer en el espejo inmenso del Plata. Las pasiones de los hombres al ver la luz se habían despertado: yo salí como ellos de mi letargo, y mi ilusión se fue.
adios espero escribirte pronto Jenni