Explore "La Cierva y el Cervato" by Félix María Samaniego on Textopian. Read with annotations and highlights.
Á una Cierva decía / Su tierno Cervatillo:-Madre mía, / ¿Es posible que un perro solamente / Al bosque te haga huir cobardemente, / Siendo él mucho menor, menos pujante? / ¿Por qué no has de ser tú más arrogante? / -Todo es cierto, hijo mío; / Y cuando así lo pienso, desafío / Á mis solas á veinte perros juntos: / Figúrome luchando, y que difuntos / Dejo á los unos; que otros falleciendo, / Pisándose las tripas, van huyendo / En vano de la muerte; / Y á todos venzo de gallarda suerte.
Mas, si embebida en este pensamiento, / Á un perro ladrar siento, / Escapo más ligera que un venablo, / Y mi victoria se la lleva el diablo. / Á quien no sea de ánimo esforzado, / No armarle de soldado; / Pues por más que, al mirarse la armadura, / Piense, en tiempo de paz, que su bravura / Herirá, matará cuanto acometa; / En oyendo en campaña la trompeta, / Hará lo que la corza de la historia, / Mas que el diablo se lleve la victoria.