Explore "Genio y figura" by Juan Valera on Textopian. Read with annotations and highlights.
Todo el tiempo de la larga residencia de Pedro Lobo en Río, Arturito había estado en París y no había tenido ocasión de conocer y de tratar al gaucho. Esto no ofrecía, sin embargo, el menor inconveniente para que el gaucho fuese a la fiesta. Era un "pick-nick" donde Arturito no figuraba importando más que cualquiera de los otros jóvenes brasileños y extranjeros que habían de ser de la partida, y a quienes el gaucho conocía y trataba. Deseoso de asistir a la fiesta y aun excitado a asistir por los ruegos de dichos jóvenes y con el fin de divertirse y de distraer sus penas, Pedro Lobo fue como uno de tantos.
Por lo pronto, sólo pensó en el placer que aquello podría traerle, y no formó proyecto alguno de armar escándalo y camorra. Llegó a la Tejuca a caballo, con tres o cuatro de los que eran más amigos suyos, y se hizo presentar a Arturito del modo más correcto. Arturito le acogió con la debida cortesía.