Read "La hora de todos y la fortuna con seso" by Francisco de Quevedo y Villegas online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Por la misma calle, poco detrás, venía un azotado, con la palabra del verdugo delante chillando y con las mariposas del sepan cuantos, detrás y el susodicho en un borrico, desnudo de medio arriba, como nadador de rebenque.
Cogióle la hora, y, derramando un rocín al alguacil que llevaba y el borrico al azotado, el rocín se puso debajo del azotado y el borrico debajo del alguacil, y, mudando lugares, empezó a recibir los pencazos el que acompañaba al que los recibía, y el que los recibía a acompañar al que le acompañaba.