Read "La hora de todos y la fortuna con seso" by Francisco de Quevedo y Villegas online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
Estaba un poeta en un corrillo, leyendo una canción cultísima, tan atestada de latines y tapizada de jerigonzas, tan zabucada de cláusulas, tan cortada de paréntesis, que el auditorio pudiera comulgar de puro en ayunas que estaba.
Cogióle la hora en la cuarta estancia, y a la oscuridad de la obra, que era tanta que no se vía la mano, acudieron lechuzas y murciélagos, y los oyentes, encendiendo lanternas y candelillas, oían de ronda a la musa, a quien llaman la enemiga del día, que el negro manto descoge.